Rectoría General

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Inauguran Congreso de Pensamiento Latinoamericano organizado por el CALAS

Sinopsis: 
El Rector General de la UdeG recordó que en el CUCSH Belenes se construye la sede del Centro de Estudios Avanzados de América Latina

Inició el Congreso Internacional “El pensamiento social latinoamericano frente a la idea de crisis”, del Centro de Estudios Avanzados de América Latina (CALAS), con la participación de ponentes internacionales y en el que, del 6 al 8 de septiembre, se discutirán temas de la agenda social de esta región.
 
El Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG), doctor Miguel Ángel Navarro Navarro recordó que en 2015 esta Casa de Estudio, junto con las universidades de Bielefeld, Kassel, Leibniz de Hannover, Friedrich Schiller de Jena, conformaron la idea de crear el Centro de Estudios Latinoamericanos Avanzados (CALAS), con sede en esta capital tapatía, con un financiamiento de 19 millones de euros por parte del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania.
 
El CALAS se construirá en el campus del CUCSH Belenes y contará con dormitorios anexos para la estancia de investigadores visitantes de diversos países, explicó.
 
“Quiero informarles que la construcción de las instalaciones ya está en marcha. Se espera que pronto funcione en su totalidad. Por lo pronto, contamos con un espacio totalmente nuevo adaptado a sus necesidades para este proyecto”, añadió Navarro Navarro.
 
"Gracias a esta cooperación que inició en 2015 hemos llegado a tener resultados óptimos como objetivo final de la sociedad. Esta actividad es importante, gracias a esta cooperación sólida. El instituto CALAS está financiando uno de los proyectos más importantes en Latinoamérica, por parte de Alemania. Estoy seguro de que CALAS generará historias de éxito en los próximos diez y veinte años”, apuntó el Rector de la Universidad de Bielefeld, Alemania, doctor Gerhard Sagerer.

 
Durante la inauguración, explicó que en este congreso se analizarán tópicos relacionados con la economía y la política, ya que el CALAS teoriza la crisis para tener una mejor idea de obtener soluciones.
 
El Rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), doctor Héctor Raúl Solís Gadea, afirmó que el CALAS “es el futuro”, pues la sociedad se ha vuelto tan compleja que los problemas no pueden ser resueltos por mentes que, aunque geniales, trabajen desvinculadas. Puntualizó que, incluso, los problemas locales necesitan soluciones globales.
“Esta incapacidad para comprender la realidad es característica de la crisis. Y la salida no puede ser otra que el diálogo entre perspectivas de distintas disciplinas, profesores de diferentes latitudes y la creación de visiones que consideren el papel de los actores sociales, no sólo para comprender mejor lo que existe, sino para imaginar soluciones a los problemas. Aspiramos a un ejercicio de creatividad científica que haga posible a las universidades poner su granito de arena en la solución de los problemas públicos”, reflexionó Solís Gadea.
 
El Rector de FLACSO, sede Quito, Ecuador, doctor Juan Ponce, indicó que ser parte del CALAS es fundamental para una universidad latinoamericana, e hizo votos para que estas jornadas ayuden a entender la realidad de la región en esta época compleja.
 
Tanto el Rector de la Universidad de Kassel, doctor Reiner Finkeldey, como el miembro del Ministerio Federal de Educación e Investigación alemán, doctor Michael Sondermann, resaltaron el trabajo de cooperación interinstitucional, académica y científica que conlleva este proyecto.
 
Del optimismo y el pesimismo, al antiescepticismo: Canclini
El investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, doctor Néstor García Canclini, dictó la conferencia magistral “Afrontar las crisis en América Latina”.

 
Recordó que la región se ha visto sujeta a ciclos en los que, incluso, movimientos que en alguna época fueron potentes se debilitaron, como el Foro Social Mundial (que buscaba una globalización diferente, alejada del capitalismo a ultranza).

 
Apuntó que la sociedad actual tiende a cuestionar la utilidad de partidos políticos o sindicatos, pero igualmente los movimientos de jóvenes o jubilados sólo logran alterar la agenda hegemónica de grupos de poder por un corto período.
 

“No se trata de un asunto de optimismo o escepticismo, sino de ser antiescéptico, como lo están haciendo muchos científicos y líderes sociales interesados en encontrar una racionalidad consistente más allá de la pérdida de megarrelatos, la urgencia de las demandas sociales, la especulación económica y política de corto plazo, y la vocación efímera de muchas experiencias artísticas”, señaló Canclini.

 
Afirmó que ser antiescéptico significa no dejarse abrumar por el desorden o rumor social, y desfatalizar relatos hegemónicos.

 
“O imaginar, como acaba de suceder en México, que hasta con votos se consiguen cambios. Pero que los cambios incipientes no suspenden las preguntas que nos acosan en la crisis contemporáneas”, subrayó.