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Es tiempo de relegitimar la autonomía universitaria: Villanueva Lomelí

Sinopsis: 
Tres rectores, de universidades de tres naciones, dialogaron en el panel virtual “Una conversación latinoamericana sobre la autonomía universitaria”

Es tiempo de relegitimar a la autonomía universitaria; que la sociedad entienda su valor y su importancia en estos tiempos de incertidumbre, declaró el Rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), doctor Ricardo Villanueva Lomelí, durante su participación en el panel virtual “Una conversación latinoamericana sobre la autonomía universitaria”, en el que participaron sus homólogos de tres instituciones de educación superior del continente.
 
Villanueva Lomelí explicó que es fundamental retomar el tema de la autonomía en el actual momento histórico. Recordó que esta institución se fundó 1791, y hasta 1925 tuvo su primera ley orgánica, luego de aperturas y cierres debido a la intensa lucha entre liberales y conservadores, una pugna que ha regresado en la retórica del nuevo régimen.
 
“Paradójicamente, a veces siento que a las universidades nos quieren poner en el lado de los conservadores. Y sigo sin entenderlo. Las universidades hemos sido de los grandes factores de cambio, no se puede entender la democracia de este país sin el movimiento de 1968 de la UNAM, sin los movimientos estudiantiles”, reflexionó.
 
Contextualizó que en México está por discutirse la Ley General de Educación Superior, y el reto es que se defienda la autonomía para que no sea matizada en la norma.
 
“No debemos de concebir la autonomía como si fuéramos una república, tenemos que redefinir, ante la sociedad, el concepto de autonomía. La re-legitimización me parece clave. A mucha gente le ha tocado salir a las calles a luchar por la autonomía, pero hace tanto tiempo que no discutimos esto que puede haber quien piense que la autonomía puede ser símbolo de opacidad. El reto es demostrar que la autonomía es símbolo de libertad”, subrayó Villanueva Lomelí.
 
Distinguió, en la autonomía, tres categorías: para elegir a sus autoridades, la financiera y la académica. Cuando los presupuestos se recortan también la autonomía se menoscaba. Recordó que las universidades llevan cinco años sin tener un solo peso de aumento presupuestal, más allá de una inflación mal calculada, que en términos prácticos es un decrecimiento.
 
Dijo que con la apertura del período neoliberal en 1988, la única forma de acceder a recursos fue a través de bolsas extraordinarias condicionadas a la obtención de indicadores; sin embargo, con la llegada del nuevo régimen también esas bolsas desaparecieron.
 
“La autonomía no significa aislarnos ni de la sociedad, ni de la economía, ni del poder político. En esta incertidumbre tenemos que interactuar con ellos y para hacer frente a los compromisos para contribuir a la solución de problemas públicos como el medio ambiente, la pandemia y la desigualdad. El reto es que la defensa de esta autonomía sea con interlocución creativa con la sociedad; debemos resignificar el valor de la autonomía entre la sociedad. Los jóvenes, quizá, ya no entienden el valor de la libertad que da la autonomía para que en un aula universitaria se pueda decir lo que sea”, ponderó Villanueva Lomelí.
 
“¿Qué significará la autonomía para los jóvenes que pisan las aulas latinoamericanas? ¿Tendrá el mismo valor que tuvo para otras generaciones? Hay una forma terrible de valorar lo que se tiene, y eso es perdiéndolo. Es tiempo de resignificar el alto valor de la autonomía, uno de esos valores invisibles que provocan la libertad de cátedra o la libertad de conocimiento. Las universidades –en esta relegitimización a la que nos llamaba el doctor Hugo Juri– desempeñemos el papel de traducir la tragedia de la pandemia en solidaridad y recordemos lo frágiles que somos; que podamos redimensionar las ciencias sociales. Hoy que nos robaron los abrazos, tenemos que transformar la tragedia en un cambio social, evitar el egoísmo y recuperar esas cosas simples que dan sentido a la vida”, concluyó el Rector General de la UdeG.
 
El doctor Hugo Juri, Rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina –lugar donde se albergó la histórica reforma universitaria de 1918 para democratizar las universidades y abanderar la autonomía–, recordó que ese movimiento tuvo un impacto universal.
 
“¿Cuál es la diferencia de las universidades reformistas latinoamericanas respecto a otras? Que forman parten de la sociedad, no la ven desde arriba. Hacen cosas por la sociedad. Somos la sociedad.  La autonomía, para nosotros y mucha gente, significaba la vida. Teníamos que correr y escondernos en las universidades porque aun en los peores momentos del gobierno militar teníamos autonomía territorial”, subrayó Juri.
 
Lamentó lo que ha ocurrido en Brasil, donde hay una andanada en contra de las universidades federales y llamó a cuidar ese valor de la autonomía y el autogobierno, pero de la mano de la sociedad. “Tenemos que ir a buscar a los trabajadores y que sean también universitarios ellos; si solamente nos quedamos con los oropeles vamos a perder trascendencia”, repensó Juri.
 
El Rector de la Universidad de la República de Uruguay, maestro Rodrigo Arim, señaló que la autonomía es atributo de las universidades contemporáneas. El origen se dio en Alemania, en el siglo XIX, con la Universidad de Berlín, que fusiona por primera vez la educación superior, la investigación y la generación de conocimiento.
 
“No hay investigación científica bajo el tutelaje de los poderes fácticos, la vida religiosa o los prejuicios externos a la vida universitaria. En la universidad contemporánea la autonomía es un elemento constitutivo central; es libertad de cátedra, pero también la posibilidad de que las instituciones articulen políticas de investigación sin la intervención o tutelaje de los poderes fácticos. No hay generación de autoconocimiento ni investigación de calidad sin autonomía”, reflexionó Arim.
 
La autonomía requiere de financiamiento, y la generación de conocimiento en las universidades tiene implicaciones directas en el bienestar de la población, dijo. Añadió que la investigación científica no debe quedar subordinada a las grandes corporaciones de la economía, colaborando con la iniciativa privada pero con una mirada de largo plazo.
 
El moderador fue el doctor Roberto Escalante, Secretario General de la Unión de Universidades de América Latina y del Caribe, quien explicó que este conversatorio forma parte de las actividades del Observatorio de la Autonomía Universitaria, fundado en 2011.